Posicionamiento de las Asociaciones de Cardiólogos respecto a la epidemia de enfermedad cardiovascular en México

Las doce sociedades y organizaciones aquí firmantes expresamos nuestra profunda preocupación por la creciente carga de la Enfermedad Cardiovascular en México, único país de la OCDE donde la mortalidad por infarto agudo al miocárdio sigue aumentando. Esta carga se puede prevenir, tal como se ha demostrado detalladamente en múltiples ocasiones en la literatura reciente. Sin embargo, para ello es necesaria una decidida actuación del gobierno y de la sociedad civil organizada.

México esta inundado de publicidad, tanto en medios digitales como en el entorno urbano, de comida chatarra dirigida a los niños, bebidas alcohólicas y tabaco. Además, la disponibilidad de agua simple gratuita es poco común en escuelas, espacios deportivos y espacios públicos en general. No es causalidad entonces que el consumo de alimentos industrializados y poco saludables conocidos como “comida chatarra” (ricos en sal, azúcar y grasa), sea tan alto en nuestro país y que la disponibilidad de éstos en tiendas de conveniencia y grandes supermercados se haya vuelto omnipresente. Aunado a esto, el etiquetado de alimentos recientemente propuesto no ayuda a la población a tomar decisiones saludables, pues resulta difícil para un ciudadano común entender la información que ahí se presenta.

Si bien la estrategia del impuesto al refresco y bebidas azucaradas ha tenido resultados alentadores, como la documentada reducción en su consumo y el que México haya pasado del primero al cuarto lugar mundial en consumo de bebidas carbonatadas en sólo un año, la cantidad de éstas que todavía se consume en el país, sigue siendo sumamente alta. El consumo de bebidas azucaradas aumenta no sólo el riesgo de obesidad y el de diabetes, sino también el de padecer problemas cardiovasculares que son la primera causa de muerte en nuestro país.

Por ello recomendamos de manera enfática al gobierno de nuestro país tomar acciones decididas para:

Implementar cuanto antes un aumento al impuesto a bebidas azucaradas para que sea del 20%. De acuerdo con investigaciones nacionales e internacionales, esta cifra permitiría las reducciones necesarias en el consumo de estos productos para disminuir la carga por enfermedades crónicas no transmisibles en México, en particular diabetes y cardiovasculares.
Mejorar la disponibilidad de agua gratuita para beber en espacios públicos, especialmente escuelas, espacios deportivos y de activación física (estadios, parques, etc), y espacios de eventos culturales (cines, teatros, auditorios, foros, carpas, etc), así como hacerla obligatoria en restaurantes y expendios de alimentos.
Establecer perímetros de contención de publicidad de comida chatarra, bebidas carbonatadas y azucaradas, bebidas alcohólicas y tabaco en espacios de promoción de actividad física y deporte, y alrededor de las escuelas. Así como restricciones publicitarias en la televisión, radio, internet y cualquier medio al que tengan acceso los niños, especialmente en programas familiares, telenovelas y programas deportivos.
Implementar de manera transparente un etiquetado de alimentos basado en evidencia y desarrollado por expertos que permita a las familias tomar mejores decisiones respecto a su salud, que sea efectivo y este monitoreado por un grupo independiente y libre de conflictos de interés.
Desarrollar estas acciones dentro de una cultura de gobierno abierto, buscando como objetivo primordial la salud de los Mexicanos. Para esto será indispensable que en todos los procesos se analicen las fuentes de conflictos de interés potencial de los actores y que se actúe con transparencia.

29 de Septiembre del 2015, Día Mundial del Corazón