Responsable del artículo Dra. Edith D. Ruíz Gastelum

Presidente del Capítulo de ANCAM “Cardiopatías en la mujer”

[17-09-2015 ]

INTRODUCCIÓN

El conocimiento del comportamiento de la enfermedad cardiovascular de la mujer se ha detonado en los últimos años, debido sin lugar a dudas al papel cada vez más importante que desempeña la mujer en la vida contemporánea; hoy en día se ha reconocido que existen diferencias importantes de género en la enfermedad cardiovascular y particularmente en la cardiopatía isquémica, las más de las veces se asumía y se daba como un hecho, que lo estudiado en las cardiopatías, aplicaba igual en el hombre que en la mujer, sin embargo el conocimiento a ciencia cierta de como impactan los factores de riesgo cardiovasculares en la mujer, como se manifiesta la cardiopatía isquémica y más aún cuál debe ser abordaje terapéutico, para obtener resultados favorables ha evolucionado considerablemente en los últimas dos décadas.

El mito de que las enfermedades del corazón es una enfermedad únicamente de hombres, es hoy en día una realidad completamente diferente, en ambos sexos, constituye la principal causa de muerte. En Estados Unidos se ha observado un descenso en la mortalidad por cardiopatías, en la última década, primero en hombres y recientemente en mujeres. En México, desgraciadamente existe un ascenso progresivo de la mortalidad tanto por diabetes como por Cardiopatía isquémica en las mujeres, con una tasa de mortalidad de cardiopatía isquémica de 43.1 en el 2006, se estima incrementara al 59.8 en el 2025.

Obviamente el mito por otro lado de que la primer causa de muerte en las mujeres en nuestro país es el cáncer de mama, es ciertamente un desconocimiento terrible del alto perfil de riesgo cardiovascular que tiene nuestras mujeres, considerando que un 33% de las mujeres aproximadamente mueren por enfermedad cardiovascular, haciendo referencia a la cardiopatía isquémica, enfermedad cerebrovascular, cardiopatía hipertensiva y que dos terceras partes de las mujeres diabéticas mueren de enfermad cardiovascular contra un 3% de mujeres que mueren por cáncer de mama. Esto es un reflejo de la poca conciencia que hay en el país tanto en el ámbito médico y no médico del riesgo cardiovascular, lo que se refleja en las poca adherencia a estilos de vida saludables, el déficit de campañas de prevención cardiovascular, a diferencias de los grandes promocionales que se llevan a cabo para detectar y tratar a tiempo el cáncer de mama.

FACTORES DE RIESGO CARDIOVASCULARES

El comportamiento de los diferentes factores de riesgo, varía de acuerdo al género, ciertamente el estudio WISE (Women’s Ischemic Syndrome Evaluation), ha permitido observar que los clásicos factores de riesgo modificables y no modificables tienen un comportamiento diferente en las mujeres. A seguir describiremos brevemente los factores de riesgo más relevantes.

Edad.       Se reconoce desde el estudio de Framingham que la mujer manifiesta más tardíamente la enfermedad arterial coronaria, aproximadamente una década después, sin embargo, el motivo no está determinado, se reconoce que la edad en la mujer constituye un factor de riesgo a los 55 años de edad... Cabe mencionar que no es despreciable la prevalencia de cardiopatía en mujeres menores de 65 años, por lo que a diferencia de lo que se cree, la enfermedad cardiovascular no es exclusiva de mujeres mayores.

Carga genética. La carga genética se ha considerado un factor de riesgo no modificable, aunque en algunos esquemas no es considerado en cuenta, ciertamente el riesgo incrementa en hombres la posibilidad de un evento cardiovascular 2.6 veces (RR 1.7-4.1 IC P5%) y en mujeres 2.3 veces (de 1.3-4.2 IC 95%).

Hipertensión arterial sistémica. La hipertensión arterial es un factor de riesgo más prevalente para cardiopatía isquémica, pero lo es aún más para enfermedad cerebrovascular, aunado a la comorbilidad que implica en la cardiomiopatía hipertensiva, insuficiencia cardiaca, e insuficiencia renal crónica. En México es mayor la prevalencia en hombres antes de los 50 años, posteriormente se equipara, y después de los 65 años, hasta el 61.9 % de las mujeres son hipertensas contra un 59.3 % de la población masculino. Un dato importante que arrojo el estudio WISE es que la presión de pulso y la presión arterial sistólica se convierten en factores de riesgo en la mujer premenopáusica.

Dislipidemia.   En nuestro país la dislipidemia que más prevalece es la disminución el HDL colesterol (High density cholesterol), por sus siglas en inglés, en las mujeres de la prevalencia de un HDL colesterol menor de 50 mg/dl es 80%, que el objetivo meta. La importancia de HDL bajo en las mujeres, es que se ha observado, que en las mujeres conforme avanza la edad disminuyen los niveles de HDL colesterol y se ha reportado que se predice inversamente la enfermedad arterial coronaria en mujeres jóvenes y mayores de 60 años. Además se ha visto que de acuerdo al estudio epidemiológico de Framingham tiene mayor potencial predictivo, ya que un incremento de 1 mg/dl del colesterol HDL disminuye un 3% los eventos cardiovasculares en mujeres y 2% en los hombres.

En cuanto a la elevación del LDL colesterol, es la segunda dislipidemia más frecuente con un incremento del LDL colesterol mayor de 130 mg/dl de 41.4% en hombres y 50% en mujeres, y se reconoce como el factor de riesgo más importante y principal objetivo terapéutico en el manejo de las dislipidemias.

La hipertrigliceridemia es motivo de discusión como factor de riesgo predictivo independiente, se asocia a un aumento de 1.32 veces el riesgo de cardiopatía coronaria en hombres y de 1.76 veces de riesgo en mujeres.

Diabetes mellitus. La prevalencia de diabetes mellitus (DM) en México en mujeres de acuerdo al ENSANUT 2012, es de 9.7% vs un 8.65 % en hombres, sin embargo cabe mencionar como se ha incremento en las últimas encuestas de salud, se observa una prevalencia mayor en las mujeres después de los 60 años, de 26.3% vs 24.1 % en hombres. Se ha visto que la DM como factor de riesgo cardiovascular, tiene un mayor impacto en la mujeres, se estima que se incrementó de 2.4 veces más el riesgo de enfermedad cardiovascular en presencia de diabetes, otros estudio de Latinoamérica, estima un riesgo de 3.5 en mujeres (2.41-5.15) vs 2.3 en los hombres.

Tabaquismo. La prevalencia de tabaquismo actual medio es de 19.9 total y de 9.9 % en las mujeres, se ha mantenido sin cambios relevantes en la última década.13 La importancia del tabaquismo en la mujer, es que es el principal factor modificable de cardiopatía, es más difícil que la mujer deje de fumar, la mitad de los infartos agudos del miocardio que ocurren mujeres de edad media se asocian a tabaquismo, además es importante el hecho de que se potencializa el riesgo cuando se combina con anticonceptivos orales, es incluso relevante el hecho de que el solo antecedente de la ingesta de anticonceptivos y el tabaquismo activo incrementan el riesgo cardiovascular.

Obesidad y síndrome metabólico. El sobrepeso y la obesidad son en conjunto el factor detonante más prevalente y que se ha asociado a la gran mayoría de los factores de riesgo cardiovascular y en la mujer el impacto es mayor que su contraparte masculino, cada vez existe mayor obesidad en las mujeres mexicanas, se estima en un 34.5% contra un 24.2% en los hombres, en estos último es más prevalente el sobrepeso, la prevalencia global de sobrepeso y obesidad es de 73% vs 69.4 % en los hombres.13 En los adultos mexicanos se observa una prevalencia de obesidad abdominal del 64.5% en hombres y 82.8% en mujeres. Se ha observado que la obesidad en mujeres entre 45-65 años incrementa 2.3 veces el riesgo de enfermedad arterial coronaria, así mismo se ha visto que la obesidad en mujeres no fumadoras puede restarle hasta 7.1 años de vida en comparación 5.8 años en los hombres y el sobrepeso de 3.3 años vs 3.1 año en los hombres, componente del síndrome metabólico, el cual duplica incrementa el riesgo cardiovascular y más aún el de DM. El WISE corrobora al sobrepeso como un factor de riesgo para enfermedad arteria coronaria, interesantemente ni el IMC ni la obesidad abdominal se ha asociado directamente con enfermedad arterial obstructiva, así parece que son las alteraciones metabólicas que condicionan la obesidad los detonantes para el riesgo cardiovascular.

Otros factores de riesgo específicos de género. El estudio WISE identifico la anemia, la insuficiencia renal crónica incipiente, la calcificación coronaria y los ataques de pánico, así mismo la depresión, particularmente la depresión marital.

Por otro lado, existen factores de riesgo únicos de la mujer, que se han reconocido en los último años, son la preeclampsia y diabetes gestacional, se ha observado que en termino de 10 años, el 70% ha progresado a diabetes mellitus Así mismo que la preeclampsia es la primera manifestación de síndrome metabólico, con una relación entre la preeclampsia y la admisión hospitalaria por enfermedad isquémica miocárdico o muertes (RR2.0 IC 05% 1.2-2.5), duplicándose el riesgo de desarrollar HAS, enfermedad arterial coronaria y enfermedad cerebrovascular.

TERAPIA DE REEMPLAZO HORMONAL

En general existe controversia en este tema, las diferencias de los estudios realizados hasta la fecha no permite una comparación adecuada, pero hasta hoy tiene una indicación clase III como medida de prevención primaria o secundaria cardiovascular, pero no es tan simple, porque la TRH se sigue utilizando indiscriminadamente sin evaluar el riesgo cardiovascular global, y aunque se ha establecido diversos posicionamiento por las sociedades endocrinológicas y de menopausia, el apego a esta indicaciones no es el común en la práctica diaria.

En la actualidad el posicionamiento es utilizar la terapia de reemplazo hormonal no como una medida de prevención, pero si para el tratamiento de los síntomas climatéricos moderados a severos, la mínima dosis y el mínimo tiempo necesario, considerando que debe evaluarse antes el riesgo cardiovascular global y controlar adecuadamente los factores de riesgo cardiovascular, esto último es lo que en nuestro país hemos tratado de difundir.

Más aun considerando que el médico general o medico ginecólogo es el médico de atención primaria en la mujer, y el enfoque tiende a la concientización de aspectos preventivos del aparato reproductor, pero menos hacia la prevención cardiovascular, pero es importante el trabajo conjunto para poder hace un uso racional de las diferentes preparaciones hormonales en las diferentes etapas de la vida de la mujer.

RIESGO CARDIOVASCULAR GLOBAL

La estratificación de riesgo hoy en día ha permitido evaluar en conjunto a nuestros pacientes, el análisis minucioso de una historia clínica completa, una determinación de parámetros de laboratorio y en ocasiones de gabinete, que permiten estratificar el riesgo cardiovascular, utilizando la escala de riesgo que se esté más familiarizado.

En nuestro país se ha adoptado la escala derivada del estudio de Framingham que cada vez se amplía más, englobando más eventos cardiovasculares blandos y duros, es la forma que se estratifica el riesgo cardiovascular para enfermedad arterial coronaria a 10 años, riesgo cardiovascular general a 10 años que incluye eventos duros y blandos, y escala de riesgo general a 30 años. La asociación americana del corazón adopto la escala de Framingham y hoy en día estratifica a la mujer sintomática y asintomática. Las guías de la Asociación americana del corazón, en las últimas guías han adoptado la escala de Framingham dentro de su clasificación de riesgo, cabe mencionar que estas últimas ya reconocen a la preeclampsia, la diabetes gestacional y las enfermedades de la colágena como factores de riesgo en la mujer. También es útil la escala de Reynolds, cualquiera que se utilice, lo importante es estratificar.

Es importante hacer notar que en general la escala de riesgo de Framingham, divide el riesgo en bajo, moderado bajo, moderado alto,   tratando de predecir la enfermedad arteria coronaria a 10 años, anteriormente se consideraba de alto riesgo a mujeres con una puntación que predijera 20% de eventos de 10 años, sin embargo en la actualidad se considera a la mujer de alto riesgo a partir del 10% utilizando además de Framingham tradicional, el Framingham general, a diferencia del hombre que se considera de alto riesgo con el 20% de la puntuación.

ETIOPATOGENIA

Disfunción endotelial y aterotrombosis.

Se ha vuelto particularmente importante el reconocer la presencia de disfunción endotelial en la mujer no solo por el papel que desempeña en la etiopatogenia de la enfermedad aterosclerosa coronaria epicárdica, sino también la disfunción de la microvasculatura. De hecho, se ha propuesto que la disfunción endotelial asociado a la disfunción microvascular tiene un rol especifico relacionado al sexo en la fisiopatología de la isquemia miocárdica. Esto explica, de acuerdo a los hallazgos en las mujeres en los diversos estudios como el WISE, que encontró que cerca de 60% de las mujeres sometidas a angiografía por dolor torácico o estudio anormal, tenían lesiones menos de 50%, sin estenosis importante luminal a pesar de estar sintomática o tener deterioro progresivo, lo que sugiere la posibilidad de enfermedad microvascular. Es así, como estos factores influyen en los altos rangos de angina e isquemia, en ausencia de enfermedad arterial coronaria en mujeres con disfunción microvascular y disfunción endotelial como causa de daño, más importantemente que en los hombres (Figura 1).

Otros mecanismos implicados en la etiopatogenia.  Es relevante, así mismo el tamaño de las arterias coronarias, aunque se corrija el área de la superficie corporal, las mujeres tienen coronarias de menor diámetro que los hombres, lo que se traduce en mayor afección por la aterosclerosis. Se cree por otro lado que las mujeres tienen remodelación positiva, externa más frecuentemente que los hombres es decir que la arteria protruye hasta su pared externa, en relación a la remodelación negativa, hacia el lumen que ocurre más en el sexo masculino, catalogada como constrictiva (Figura 1).

Mecanismo de aterotrombosis. Las mujeres tienen más frecuentemente erosión de la placa coronaria y embolización distal, comparado con el hombre, lo cual podría contribuir a mayor enfermedad de la circulación distal.

Figura 1. Diversos mecanismos en la etiopatogenia de la isquemia en la mujer

Figura 1. Diversos mecanismos en la etiopatogenia de la isquemia en la mujer

 

DIAGNOSTICO DE CARDIOPATÍA ISQUÉMICA EN LA MUJER

El enfoque estará dirigido a la cardiopatía isquémica en sus diversas presentaciones clínicas, desde la enfermedad isquemia crónica manifestado como angina de pecho estable, a la angina de pecho inestable, infarto del miocardio sin elevación del ST e infarto agudo del miocardio con elevación del segmento ST y muerte súbita, otras manifestaciones de la cardiomiopatía isquémica como la disección coronaria y la enfermedad de Takobtsubu, que cabe mencionar son patologías que afectan principalmente a la mujer y que se asocian a situación de estrés importante, la primera causal de muerte súbita y la segunda alteraciones reversibles de la contractilidad de pared segmentaria de predominio apical .

Es necesario recordar la definición del angor típico, malestar precordial típico definido como sensación de opresión, sofocación, pesadez, de localización retroesternal, en ocasiones con la presencia del clásico signo de Levine, se ha reconocido sin embargo, en la mujer y en los ancianos, síntomas atípicos como nausea, vomito, malestar epigástrico, cortante catalogado como dolor precordial atípico, también se manifiesta con mayor frecuencia dolor de espalda, cuello, mandíbula o por la sensación de acortamiento de la respiración, disnea , fatiga o debilidad. El WISE revelo que 65% de las mujeres con isquemia presentaban síntomas atípicos. De acuerdo a la presentación clínica de la angina de pecho se procede a su clasificación para poder establecer valores probabilístico de enfermedad coronaria de acuerdo a la clasificación del dolor con edad y sexo.

SÍNDROMES CORONARIOS AGUDOS.

Como ya se mencionó previamente, la incidencia y prevalencia de infarto del miocardio, incrementa con la edad, especialmente después de los 45 años. La mujer que debuta con infarto agudo como presentación inicial generalmente es mayor que el hombre entre 6 a 10 años y tiene mayor comorbilidad (Diabetes, Hipertensión, Hipercolesterolemia e insuficiencia Cardiaca). La edad promedio para la ocurrencia del primer infarto es de 70.4 años. La edad avanzada y el acumulo de factores de riesgo, explica las tasas de fatalidad por Infarto Agudo de Miocardio en la mujer (32% vs 27% en hombres).

Síntomas prodrómicos como fatiga inusual, trastornos del sueño, y acortamiento de la respiración, este último es más frecuentes que el dolor torácico, se han encontrados en un gran porcentaje de mujeres (70.7%) un mes previo al infarto. Solo en una tercera parte (29.7%) reportó malestar torácico como pródromo de infarto del miocardio. En mujeres con SICA en evolución, posterior al ajuste por la edad y diabetes, presentan otros síntomas asociados en mayor porcentaje que los hombres: náusea, vómito, indigestión, dolor en mandíbula, cuello, hombros y espalda, debilidad y fatiga. La Diabetes Mellitus y el género femenino, son factores de riesgo para infarto del miocardio sin angor.

Es muy importante la estratificación de la mujer que ingresa a Urgencias con un síndrome coronario agudo, aunque existen varias escalas de riesgo, la más simple es la de Grupo TIMI, es posible definir la conducta a seguir, si es de bajo o alto riesgo, se podrá definir una conducta invasiva o conservadora, es útil también la escala de GRACE.

TRATAMIENTO DE LA CARDIOMIOPATÍA ISQUÉMICA EN LA MUJER.

La mayoría de los fármacos han sido estudiados en ambos sexos, y se ha demostrado su beneficio, pero existen ciertas diferencias de género .

Una recomendación vigente de máxima importancia acerca del tratamiento farmacológico en las mujeres, es evitar fármacos potencialmente teratógenos en el período de edad fértil. Se deben evitar los inhibidores de la enzima convertidora de angiotensina y los antagonistas de los receptores de angiotensina en las mujeres fértiles y se deben suspender de inmediato en caso de embarazo.

Una preocupación prevalente es la subutilización de la mayoría de los fármacos que tienen demostrado ampliamente su beneficio en la terapéutica y pronostico del paciente con cardiopatía isquémica, incluyendo al infarto agudo del miocárdico durante la estancia hospitalaria, como lo revelo el estudio PRIAMHO, esto incluye también la terapia fibrinolitíca, aunque se reconoce como un factor de riesgo para hemorragias particularmente intracraneana al sexo femenino, ya que la dosis establecida es similar para ambos sexos, a pesar de que la superficie corporal de la mujer es menor.

Esto mismo se ha visto al egreso hospitalario, esto es más evidente en mujeres con enfermedad isquémica en ausencia de lesiones angiográficamente significativas. (Tabla 1).

Tabla 1. Fármacos utilizados durante la estancia hospitalaria, en pacientes con IAM. (Estudio PRIAMHO)

                            Hombres ( n=4641)   %     Mujeres ( n=1568) %                   p
Tratamiento durante la estancia hospitalaria
 

Inhibidores GP IIb-IIIa

 

602 (13.1%)

 

161 (10.6%)

 

< 0.01

Aspirina 3536 (76.4%) 1078 (70.5%) < 0.01
Ticlopidina 496 (10.7%) 114 (7.5%) < 0.01
Clopidogrel 665 (14.4%) 182 (11.9%) < 0.01
Betabloqueadores 2424 (52.4%) 674 (44.1%) < 0.01
Inhibidores de la ECA 1759 (38.0%) 645 (42.2%) < 0.01
Hipolipemiantes 1971 (42.6%) 556 (36.4%) < 0.01
Nitratos 1520 (32.8%) 568 (37.1%) < 0.05
Calcioantagonistas 658 (14.5%) 183 (13.1%) < 0.1
GP = glicoproteína           ECA= enzima convertidora de angiotensina

 

TRATAMIENTO DE LOS SÍNDROMES CORONARIOS AGUDOS

En general, las guías enfatizan que las mujeres con angina inestable (AI) e infarto del miocardio sin elevación del segmento ST (IMSEST), deben recibir el mismo tratamiento farmacológico que los hombres tanto en el hospital y en cuanto prevención secundaria se refiere, con atención a dosis de antiagregantes y anticoagulantes, basado en el peso y función renal, estableciendo las dosis de medicamentos acorde a la depuración de creatinina estimada.

Procedimientos intervencionistas y cirugías.

Un metanálisis que reviso 23 estudios realizados entre 1985 y 2005 , para revascularización miocárdica y 48 estudios para ACTP observa una mortalidad temprana más alta en mujeres que en hombres, las causas consideradas ha sido la mayor comorbilidad, tipo y grado de estenosis sanguínea, el menor tamaño coronario, menor usos de puentes arteriales y las diferencias socioeconómicas.   Otra causa es el tiempo de envió a una cirugía de RVM, se ha visto que las mujeres son menos enviada a cirugía o las envían más tardíamente en el transcurso de la enfermedad, así mismo que las mujeres reciben menos puentes arteriales específicamente de la arteria mamaria interna, en relación a los hombres.

Recientemente otros estudios contemporáneos, han puesto en duda la creencia extendida de que a las mujeres les va peor con el ACTP y RVM que a los hombres debido a factores técnicos (por ejemplo, menor tamaño de las arterias, mayor edad, comorbilidades y más). En el caso de la ACTP, se ha observado en algunos estudios que el éxito angiográfico y los resultados finales son similares en mujeres y hombres, aunque se reconoce las complicaciones tempranas se produjeron con más frecuencia en mujeres, particularmente del acceso vascular

Estrategia inicial invasiva contra conservadora

Las indicaciones recomendados para el estudios no invasivos en mujeres con Angina Inestable (AI)/ IMSEST e IAMCEST son similares a los de los hombres.     Para las mujeres con síndromes coronarios agudos, que se estratifica como de alto riesgo, se recomienda una estrategia intervencionista invasiva similar a las de los hombres. En mujeres con bajo riesgo se recomienda una estrategia conservadora.

Los desafíos en la diagnóstico de AI / IMSEST y la fisiopatología diferente del dolor isquémico en mujeres que presentan molestias con el descanso, sugieren que tal vez el exceso de riesgo de una estrategia invasiva inicial observada en mujeres de bajo riesgo podría deberse a intervención en una lesión coronaria estable incidental, en el contexto de una mujer con otro mecanismo para el dolor en reposo.

Aspirina en prevención cardiovascular.

En general se ha aceptado que la aspirina es una excelente alternativa tanto en prevención secundaria como en prevención primaria, en diversos estudios se ha demostrado el beneficio en la prevención secundaria en infarto del miocárdico, enfermedad vascular cerebral y muerte tanto en hombres como en mujeres, sin embargo, cuando se trata de la prevención primaria el beneficio es menos claro, particularmente en las mujeres sin enfermedad cardiovascular, ya que se ha observado que hay poco o ningún beneficio con el uso de aspirina en la reducción de mortalidad por enfermedad cardiovascular o mortalidad por cualquier causa.

Las guías de estratificación de riesgo en las mujeres sin embargo, aunque son menos recientes, sugiere no utilizarse en mujeres menores de 65 años con la intención de prevenir un evento coronario, pero queda abierta la posibilidad para la prevención de un evento vascular cerebral, de acuerdo al riesgo estimado de sangrado.

OBJETIVOS META DE PREVENCIÓN DE ENFERMEDAD CARDIOVASCULAR EN LA MUJER

  • Suspender el tabaquismo
  • Realizar ejercicio, mínimo 30 minutos al día, si hay sobrepeso de 60 a 90 minutos al día
  • Dieta rica en fruta y vegetales, con < de 10% de grasas saturadas, si es posible 7%, con 300 mg de colesterol, no ingerir más de una copa al día, disminuir la ingesta de sodio a 2.3 gramos al día.
  • Cifras ideales de presión arterial menor de 120/80 mmHg y en hipertensión arterial, cifras < 140/90 mmHg y si hay daño renal de 130/80 mmHg.
  • Niveles de lípidos: Colesterol LDL < 100 mg/dl, Colesterol no –HDL < 130 mg/dl, Triglicéridos < 150 mg/dl. Colesterol HDL > 50 mg/dl
  • En caso de Diabetes Mellitus, una Hb A1c < 7%.
  • Omega 3, consumir de 2 a 4 gramos al día, si hay hipertrigliceridemia o reducción de HDL.

 

CONCLUSIONES Y ESTRATEGIAS.

No cabe duda que las diferencias de género existen, en todas las etapas de la cardiopatía isquémica, es decir, desde la fisiología cardiaca en la mujer hasta la gestación, desarrollo, presentación y tratamiento de las enfermedades cardiovasculares, con manejos suboptimos y por consiguiente con una alta mortalidad y en ascenso.

Debemos de tomar una serie de medidas importantes para poder poner toda esta situación bajo control y asegurar que estamos dando a nuestras pacientes femeninas, un cuidado médico de la más alta calidad posible. Debemos concientizar a las mujeres acerca de su riesgo de enfermedades del corazón, ya que en diversas encuestas la mujer no cree que el corazón sea un motivo de preocupación. Concientizar a la comunidad médica a prestar más atención a los síntomas y a los hallazgos de los estudios paraclínicos, esto permitirá empezar a comprender mejor que existe un patrón femenino de síntomas relacionados con la isquemia, pero distinto a lo observado en los hombres. Por último, es absolutamente imprescindible que todos los países apliquen estrategias de prevención basadas en la evidencia para detener la ola de
hipertensión, obesidad y diabetes, y así impactar en la morbimortalidad femenina. El colegio americano de Cardiología apoya campañas de difusión y concientización, tratando que el vestido rojo, el símbolo común de estas campañas, llegue a ser tan ubicuo como el del lazo rosa del cáncer de mama. En nuestro país, esperamos también cambios en las políticas públicas de salud para que se reconozca este problema, por lo pronto contamos con nuestro logo que es “de corazón mujer, cuídate”, que resume el mensaje fuerte y claro que deben recibir hoy en día.